Saber cómo vestir a un bebé para dormir puede generar muchas dudas, especialmente cuando cambia la temperatura. ¿Pijama largo o corto? ¿Necesita manta? ¿Es mejor un saco de dormir? ¿Cuántas capas son demasiadas?

La clave no está en abrigar al bebé al máximo, sino en adaptar su ropa a la temperatura de la habitación, evitando tanto el frío como el exceso de calor.

En este artículo te explicamos cómo vestir a un bebé para dormir en cada época del año y qué prendas pueden resultar más adecuadas.

¿A qué temperatura debería dormir un bebé?

No existe una temperatura perfecta que sirva para todos los bebés, pero, en general, se suele recomendar mantener la habitación en torno a 18-20 ºC, procurando que el ambiente sea confortable y evitando temperaturas excesivamente altas.

Más que fijarse únicamente en el termómetro, también es importante comprobar cómo se encuentra el bebé. Las manos y los pies pueden estar fríos y no significar necesariamente que tenga frío, por lo que es preferible tocarle el pecho o la nuca para valorar su temperatura.

Si está sudando, tiene el pelo húmedo o su piel está muy caliente, puede estar pasando demasiado calor.

Cómo vestir a un bebé para dormir según la temperatura

La ropa que necesita un bebé dependerá de la temperatura de la habitación, pero también de su edad, del tejido de las prendas y de si utiliza saco de dormir.

Como orientación general:

Menos de 16 ºC

Cuando la habitación está bastante fría, puede ser necesario recurrir a varias capas de ropa.

Una opción puede ser:

  • Body de manga larga.
  • Pijama largo y calentito.
  • Saco de dormir adecuado para temperaturas bajas.

En estos casos es importante evitar añadir demasiadas prendas simplemente por miedo a que el bebé tenga frío. El exceso de abrigo también puede ser perjudicial.

Entre 16 y 18 ºC

Para temperaturas frescas, podemos optar por:

  • Body de manga larga.
  • Pijama largo.
  • Saco de dormir de un grosor adecuado.

Los tejidos naturales y transpirables, como el algodón, pueden ser una buena elección para la ropa que está en contacto directo con la piel.

Entre 18 y 20 ºC

Es una temperatura bastante habitual para dormir.

En este caso puede ser suficiente con:

  • Body de manga larga.
  • Pijama de algodón.
  • Saco de dormir ligero, si se utiliza.

La cantidad de ropa debe adaptarse también a cómo responde cada bebé a la temperatura.

Entre 20 y 22 ºC

Cuando la habitación está más templada, podemos reducir las capas:

  • Body de manga corta.
  • Pijama ligero.

También puede utilizarse un saco de dormir fino, siempre que sea adecuado para esa temperatura.

Más de 22 ºC

En noches calurosas es especialmente importante evitar el exceso de abrigo.

Dependiendo de la temperatura, puede ser suficiente con:

  • Body ligero.
  • Pijama corto y transpirable.

Si la temperatura es elevada, habrá que adaptar todavía más la ropa y prestar atención a posibles signos de sobrecalentamiento.

¿Es mejor un pijama o un saco de dormir?

Ambas opciones pueden formar parte de la rutina de sueño del bebé. Los sacos de dormir para bebés tienen la ventaja de que mantienen el cuerpo cubierto durante la noche sin necesidad de utilizar ropa de cama suelta.

Si se utiliza un saco, es importante escoger uno adecuado para la temperatura de la habitación y para la talla del bebé.

No se debe utilizar ropa excesivamente grande ni un saco que pueda quedar holgado alrededor de la cabeza.

¿Cómo saber si un bebé tiene frío o calor?

Una de las dudas más habituales es cómo comprobar si el bebé está cómodo.

En lugar de fijarnos únicamente en sus manos o pies, podemos tocar suavemente la nuca o el pecho.

Algunas señales de que puede tener demasiado calor son:

  • Sudoración.
  • Piel muy caliente.
  • Pelo húmedo.
  • Mejillas especialmente enrojecidas.
  • Respiración más rápida de lo habitual.
  • Irritabilidad.

Si notas que está frío en el tronco, puedes valorar añadir una capa de ropa.

Ante cualquier duda sobre la temperatura del bebé o si presenta síntomas que te preocupen, lo recomendable es consultar con su pediatra.

¿Qué tejidos son mejores para los pijamas de bebé?

La elección del tejido también influye en el confort durante el sueño.

El algodón es uno de los materiales más habituales en la ropa de bebé porque resulta suave, ligero y transpirable. Para los meses fríos también existen prendas más abrigadas, mientras que en verano conviene escoger tejidos ligeros.

Además del tejido, es recomendable elegir prendas cómodas, que permitan libertad de movimiento y que no tengan elementos que puedan resultar molestos durante el descanso.

Cómo vestir a un bebé para dormir en invierno

Durante los meses fríos podemos caer en el error de pensar que cuantas más capas lleve, mejor.

Sin embargo, abrigar demasiado a un bebé no es recomendable. Lo importante es mantener una temperatura confortable en la habitación y elegir las prendas adecuadas.

Un body de manga larga combinado con un pijama y, si es necesario, un saco de dormir adecuado puede ser suficiente para muchas situaciones.

Cómo vestir a un bebé para dormir en verano

En verano, el objetivo cambia: hay que evitar que el bebé pase demasiado calor.

Si la habitación está caliente, opta por prendas ligeras y transpirables. Un body de manga corta o un pijama fino pueden ser suficientes dependiendo de la temperatura.

También es importante mantener la habitación fresca y evitar colocar la cuna cerca de fuentes directas de calor.

La ropa adecuada también forma parte de un buen descanso

Elegir correctamente la ropa de dormir del bebé no significa tener que llenar su armario de prendas diferentes. Lo importante es contar con básicos adaptados a las distintas temperaturas, como bodies, pijamas de diferentes grosores y sacos de dormir adecuados.

Así será más fácil adaptar las capas de ropa según cambie la temperatura de la habitación.

En Cadena Chema puedes encontrar ropa para bebés y peques pensada para acompañarlos durante todo el año, desde prendas para los meses más cálidos hasta pijamas y ropa de abrigo para cuando bajan las temperaturas.